
Un trágico accidente de tránsito se registró ayer, alrededor de las 18:50, a la altura del kilómetro 21 de la ruta PY05, en jurisdicción de Cerro Corá, y dejó como saldo una mujer embarazada fallecida y una adolescente herida
De acuerdo con los datos, el automóvil involucrado, un Volkswagen Gol, era conducido por Otilio Argüello Bazán, de 34 años, inspector ayudante de la Patrulla Caminera, domiciliado en la zona de Yby Yaú.
El hecho ocurrió cuando el vehículo alcanzó la zona del puesto de control de la Patrulla Caminera, ubicado al costado de la ruta, momento en que se produjo una violenta colisión contra una motocicleta que estaba al mando de una adolescente de 16 años.
La menor transportaba como acompañante a Lilian Elizabeth Sánchez Oliveira, de 32 años, quien cursaba ocho meses de embarazo. A raíz del fuerte impacto, ambas ocupantes del biciclo sufrieron lesiones de consideración.
Sánchez Oliveira fue auxiliada y trasladada al Hospital Regional de Pedro Juan Caballero, pero lamentablemente falleció durante el trayecto. Por su parte, la adolescente también resultó herida y permanece internada.
Tras lo ocurrido, se dio intervención al Ministerio Público, que dispuso el traslado del automóvil y la motocicleta hasta la Comisaría de Cerro Corá, al igual que el conductor del vehículo, a fin de avanzar con los procedimientos correspondientes.
El caso quedó a cargo de las autoridades competentes para esclarecer las circunstancias en que se produjo el fatal accidente.
En medio de este lamentable suceso, también surge un cuestionamiento sobre las condiciones en las que viene trabajando la Patrulla Caminera en la zona. Según versiones, desde hace varios meses la institución no contaría con el aparato de alcotest para realizar pruebas de alcoholemia, debido a que supuestamente el equipo habría sido enviado a la capital del país para su reparación, sin que hasta el momento haya sido devuelto.
Esta situación representaría una importante dificultad para los procedimientos de control y para el trabajo coordinado con la Policía Nacional y el Ministerio Público, especialmente en casos donde existe sospecha de que conductores circulan bajo los efectos del alcohol.
La falta de este instrumento genera interrogantes sobre cómo se están realizando los controles de alcoholemia y qué mecanismos alternativos se utilizan para determinar el estado de los conductores involucrados en accidentes de tránsito.
Ante esta situación, sería importante que las autoridades de la Patrulla Caminera aclaren oficialmente qué ocurrió con el equipo, cuándo fue enviado a reparación y cuándo se prevé su restitución, teniendo en cuenta la importancia de contar con los elementos necesarios para prevenir accidentes y garantizar procedimientos adecuados.