
Nacional se impuso por 3-0 ante el conjunto de Pedro Juan Caballero, pero el encuentro estuvo marcado por una acción que generó fuertes reclamos del equipo visitante.
Cuando el Tricolor ganaba 1-0, el 2 de Mayo consiguió marcar el empate por intermedio de Jorge Sanguina, tras un tiro de esquina. Sin embargo, el árbitro David Ojeda decidió anular el tanto al considerar que Pedro Sosa había cometido una infracción sobre el arquero de Nacional, Santiago Rojas.
La jugada fue revisada por el VAR, que respaldó la decisión tomada inicialmente por el juez de campo, por lo que el gol no fue convalidado.
Sin embargo, en su informe habitual sobre las actuaciones arbitrales de la fecha, la Dirección de Árbitros de la APF concluyó que la decisión fue incorrecta y que el tanto del 2 de Mayo debió ser validado.
«“Se aprecia que el contacto carece de la fuerza e intensidad necesaria para ser valorado como infracción. Por el contrario, se observa una exageración del guardameta que aprovecha el contacto para dejarse caer. La acción debió ser valorada como lícita, no falta. El gol no debió ser anulado y subir al marcador del encuentro”, señala el análisis de la APF.»
De esta manera, el organismo arbitral reconoció que el contacto entre Sosa y Rojas no constituía una infracción y que el gol de Sanguina debió subir al marcador.
El reconocimiento llega después de que la polémica jugada fuera una de las principales discusiones del partido, que finalmente terminó con victoria de Nacional por 3-0.