
El médico forense, Dr. César González, confirmó que la causa de muerte fue un paro cardiorrespiratorio provocado por una broncoaspiración.
De acuerdo con el informe forense, la recién nacida había permanecido internada durante aproximadamente una semana en el servicio de Neonatología del Hospital Regional.
Aunque nació aparentemente en buen estado de salud, presentó dificultades respiratorias en sus primeras horas de vida, por lo que recibió atención médica especializada.
Tras evolucionar favorablemente y superar el cuadro respiratorio, la bebé fue dada de alta y quedó al cuidado de su padre. La madre, en tanto, había sido trasladada a Asunción luego de sufrir una complicación durante el parto debido a la falta de contracción del útero, lo que obligó su ingreso a terapia intensiva en el Hospital San Pablo. Posteriormente, logró salir de la unidad de cuidados intensivos.
Según relató el Dr. González, el padre alimentó a la bebé durante la noche, realizó el procedimiento habitual para ayudarla a expulsar los gases y luego la acostó. Horas después, al verificar su estado, constató que ya no presentaba signos de vida, por lo que la trasladó de inmediato al Hospital Regional, donde se confirmó su fallecimiento.
El forense explicó que inicialmente se consideraron como posibles causas una muerte súbita o una malformación congénita. Sin embargo, ambas hipótesis fueron descartadas debido a la evolución favorable que había mostrado la recién nacida durante su internación.
Asimismo, señaló que el padre también tenía bajo su cuidado a otro hijo lactante de 10 meses, una situación que pudo haber representado una dificultad adicional para la atención simultánea de ambos menores.
El caso fue comunicado al Ministerio Público y, por disposición de la fiscal Katia Uemura, el padre quedó en carácter de aprehendido mientras avanzan las investigaciones para esclarecer las circunstancias del fallecimiento de la recién nacida.