
De acuerdo con los datos manejados por los investigadores, la madre adolescente habría entregado inicialmente a la niña a miembros de un grupo criminal, quienes posteriormente la habrían puesto en poder de Suzilaine da Graça Costa, quien trasladó a la bebé hasta Pedro Juan Caballero.
La denuncia por el supuesto secuestro de la bebé fue presentada el 6 de agosto ante la Policía Federal de Campo Grande. La presentación estuvo a cargo de la abuela materna, una tía y la propia madre de la niña.
En un primer momento, la adolescente declaró que varios hombres armados, con el rostro cubierto, ingresaron a su vivienda durante la noche y se llevaron a la bebé. Sin embargo, durante las investigaciones comenzó a incurrir en contradicciones y, posteriormente, habría confesado que entregó voluntariamente a su hija a Suzilaine da Graça Costa debido a una deuda vinculada al consumo de drogas. Según la investigación, la joven sería usuaria de sustancias estupefacientes.
Tras recibir información sobre la posible ubicación de la niña, la Policía Nacional montó vigilancia frente a la vivienda donde residía la pareja sospechosa. Una vez confirmada la presencia de la bebé, los agentes ingresaron al inmueble durante la madrugada del domingo y concretaron el rescate.
El procedimiento se realizó en una vivienda ubicada sobre las calles Alejo García y Coronel Martínez, en el barrio Virgen de Caacupé. En el lugar fueron detenidos los ciudadanos brasileños Weliton Aparecido Lopes dos Santos, quien utilizaba una identidad falsa, y Suzilaine da Graça Costa, de cuyo poder fue recuperada la recién nacida.
Tras las verificaciones realizadas con autoridades brasileñas, se confirmó que el verdadero nombre del hombre es Alex Melo de Abreu, ciudadano brasileño con CPF N.º 016.928.912-51, quien posee una orden de captura pendiente en Brasil por un caso de homicidio.
Los dos detenidos fueron posteriormente entregados a la Policía Federal de Ponta Porã, en el marco del Acuerdo de Cooperación Policial Internacional entre Paraguay y Brasil.
La recién nacida fue entregada al Conselho Tutelar de Ponta Porã, organismo que asumirá su protección mientras avanzan los trámites judiciales y administrativos.
Según las informaciones preliminares, la niña no sería devuelta a su madre debido a los antecedentes relacionados con drogas, y permanecería bajo el cuidado de una familia de acogida mientras se desarrolla el proceso correspondiente.