
Durante el operativo, Oliveira intentó identificarse con otro nombre, pero las autoridades, en coordinación con la Policía Federal de Brasil, confirmaron su verdadera identidad. Según la investigación, era un proveedor clave de drogas y armas para el Primer Comando Capital (PCC) en dos estados brasileños.
Las autoridades indicaron que el detenido operaba mediante transacciones digitales y dinero virtual para evitar ser rastreado por los investigadores. Su captura representa un golpe importante contra la estructura logística del grupo criminal.