
El cuerpo hallado en la mañana de este martes (20) en la colonia Portera Ortiz, en Pedro Juan Caballero, fue identificado como el de Marcelo Juan Ortiz Moura, de 26 años, quien había sido raptado de su vivienda en el barrio Obrero.
Un tío de la víctima acudió al lugar del hallazgo y reconoció el cadáver. El joven había sido llevado por la fuerza por un grupo de hombres armados durante la madrugada del lunes (19). En el mismo episodio, los atacantes asesinaron a su pareja, Carolina Benítez Arce, de 27 años.
El cuerpo fue localizado con la cabeza y los pies cubiertos con bolsas negras, además de las manos atadas. Durante la inspección inicial, los intervinientes observaron tatuajes en las piernas y en el brazo derecho, características que contribuyeron a su identificación.
El médico forense Lucas Riveros informó que la causa de muerte fue un shock neurogénico provocado por un traumatismo craneoencefálico grave, ocasionado por un objeto contundente.
La inspección del cadáver se realizó en la morgue del Hospital Regional de Pedro Juan Caballero. Según el profesional, la víctima presentaba múltiples contusiones en el rostro y lesiones graves en la región del cráneo.
Riveros señaló que no se encontraron impactos de proyectiles de arma de fuego ni heridas producidas por arma blanca. Los hallazgos apuntan a que el hombre fue sometido a una violenta agresión física.
Asimismo, el médico indicó que la víctima tenía las manos sujetas con esposas y presentaba una sustancia similar a un pegamento de secado rápido en los ojos.
De acuerdo con los datos proporcionados por las autoridades policiales del vecino país, la víctima también fue identificada con el nombre de Marcelo Ruan Lázaro Ortiz, de nacionalidad brasileña.
Los investigadores lo señalan como supuesto cabecilla de una estructura dedicada al sicariato en la zona fronteriza. En ese contexto, no descartan que el crimen esté relacionado con un posible ajuste de cuentas o una disputa entre grupos delictivos que operan en la región.
La investigación continúa para esclarecer las circunstancias del rapto y posterior homicidio, así como para identificar a los responsables del hecho.