
El procedimiento se realizó alrededor de las 11:30 sobre las calles Juan de Ayolas, entre Curupayty y General Díaz, en la ciudad de Pedro Juan Caballero.
Según el informe policial, los intervinientes realizaban tareas de inteligencia cuando procedieron a verificar la identidad del sospechoso a través del Sistema Quantum de la Policía Nacional. Durante la consulta se confirmó que Florentín Bareiro era requerido por la Justicia en la causa N.° 4.999/2024 "Hugo Jorge Florentín Bareiro s/ Homicidio Doloso", con una orden de detención preventiva firmada el 22 de octubre de 2024 por la agente fiscal de la Unidad Penal N.° 3, María Mirtha Martínez.
Tras su aprehensión, los agentes le informaron sobre sus derechos constitucionales y posteriormente fue trasladado al Hospital Regional para una inspección médica de rutina. Luego quedó recluido en la sede del Departamento de Investigaciones, donde permanecerá a disposición del Ministerio Público. El procedimiento fue comunicado a la unidad fiscal correspondiente.
Florentín Bareiro era buscado por su presunta participación en el homicidio de Migdonio Villalba Benítez, de 46 años, quien se desempeñaba como reciclador.
El crimen ocurrió en la mañana del 21 de octubre de 2024 en una calle vecinal del barrio Jardín Aurora de Pedro Juan Caballero. La víctima, domiciliada en el distrito de Zanja Pytã, fue atacada a balazos por desconocidos que, según testigos, se desplazaban en un automóvil de color blanco.
Vecinos manifestaron haber escuchado varias detonaciones y, al salir de sus viviendas, observaron un vehículo alejarse rápidamente del lugar, mientras el reciclador permanecía tendido en el suelo.
En la escena del crimen intervinieron agentes de la comisaría jurisdiccional y personal del Departamento de Criminalística de la Policía Nacional, quienes incautaron varias vainillas servidas de calibre 9 milímetros como parte de la investigación.
El homicidio generó conmoción en la comunidad debido a que la víctima era un trabajador informal dedicado a la recolección de materiales reciclables y, hasta el momento del hecho, no se conocían las motivaciones del ataque.