
De acuerdo con los datos preliminares, el caso salió a la luz luego de que la madre de la víctima, Ires Clasir Konrad, de 61 años, recibiera un mensaje de texto enviado desde el celular de su hija, en el que el remitente supuestamente admitía haberla matado.
Según el relato, el mensaje, escrito en portugués, expresaba: “Rompé la puerta, porque maté a tu hija. Estoy muy arrepentido por lo que hice y por eso tengo que pagar”.
Tras recibir la comunicación, la mujer acudió hasta la vivienda de su hija. Al llegar, llamó a Carla, pero no obtuvo respuesta. Posteriormente, se dirigió a uno de los dormitorios, donde encontró el cuerpo sobre una cama tipo somier, envuelto en sábanas que presentaban manchas de sangre.
El hallazgo fue comunicado a la Policía alrededor de las 13:30. Los intervinientes también observaron manchas rojizas en distintos sectores de la habitación, que serían presumiblemente de sangre, según el reporte policial.
Los datos preliminares señalan que la mujer habría sido asesinada con un cuchillo. Los investigadores también indagan sobre antecedentes de conflictos entre la pareja, que, según las informaciones iniciales, habría mantenido discusiones frecuentes sin que se registraran denuncias ante la comisaría de la zona.
El caso fue comunicado al agente fiscal Óscar Paredes, quien dispuso las diligencias correspondientes y anunció su presencia en el lugar junto con el médico forense. También fueron convocados especialistas del Departamento de Criminalística y de Investigación de Hechos Punibles.
De acuerdo con los datos disponibles, Alexandre Spindler Ferreira era buscado por la Policía tras el hallazgo. Hasta el momento, la información proporcionada no confirma su aprehensión.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las circunstancias del hecho y determinar las responsabilidades penales correspondientes.