
El siniestro ocurrió alrededor de las 05:45 en una vivienda de ladrillos de aproximadamente 8 por 10 metros, distribuida en varias habitaciones, con techo de chapa de fibrocemento y cielorraso de PVC.
Las víctimas fueron identificadas como Vilma Rosana Cabello (38) y su hijo Leandro Alves Martínez (12), quienes se encontraban en el interior de la vivienda al momento del incendio.
Uno de los elementos que llamó la atención de los intervinientes fue que el cuerpo del niño fue hallado con un cable alrededor del cuello, circunstancia que llevó a los investigadores a considerar la hipótesis de que madre e hijo habrían sido ultimados antes de que la vivienda fuera incendiada.
Un adolescente de 15 años logró ser rescatado con vida por un transeúnte que pasaba por la zona.
De acuerdo con el informe policial, los agentes tomaron conocimiento del hecho cerca de las 11:00. Al llegar al lugar encontraron la vivienda completamente consumida por las llamas y los dos cuerpos calcinados en el interior.
Bomberos voluntarios de San Cristóbal (Alto Paraná) trabajaron en la extinción del fuego y en las tareas de enfriamiento de la estructura.
Según los datos preliminares manejados por los investigadores, la mujer habría mantenido una discusión con su pareja, Ángel Lugo Sánchez, horas antes del incendio.
Ante esta información, y en coordinación con efectivos de la comisaría local, la Policía inició la búsqueda del hombre, quien fue localizado en la vía pública, en inmediaciones de la Escuela Mariscal Francisco Solano López.
Lugo Sánchez fue aprehendido y trasladado a la Comisaría 9ª de Tuparenda, donde quedó a disposición del Ministerio Público.
El caso fue comunicado a la fiscala Lisa Baeza, quien dispuso la intervención del médico forense de turno y del personal del Departamento de Criminalística de Caazapá.
Las autoridades aguardan los resultados de las pericias para determinar con precisión la causa de las muertes y esclarecer si el incendio fue provocado para ocultar un doble homicidio.