
Durante el atraco, los asaltantes tomaron como rehenes a dos funcionarios de la empresa y a un agente policial que acompañaba el traslado de la carga. Las víctimas fueron retenidas por varios minutos y posteriormente abandonadas a unos tres minutos del lugar del hecho.
Antes de liberarlos, los delincuentes despojaron al uniformado de su arma reglamentaria y de cuatro cargadores. En el sitio donde fueron abandonadas las víctimas, los autores dejaron un automóvil de color negro utilizado durante el golpe.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, la banda escapó inicialmente en una camioneta de color oscuro, la cual fue incendiada posteriormente en la zona del lado Monday, a la altura del kilómetro 12. Allí habrían realizado el trasbordo de las mercaderías a otro vehículo para continuar la fuga.
Uno de los aspectos que llamó la atención de los investigadores es que, según la víctima, desde hace algunos días una disposición interna del complejo comercial impedía el ingreso de los agentes policiales que habitualmente acompañaban el traslado de mercaderías desde el microcentro hasta el establecimiento. El afectado manifestó que recién tomó conocimiento de esa medida tras lo ocurrido.
La víctima también cuestionó que los asaltantes hayan podido ingresar al complejo sin mayores controles, mientras que el acceso estaba restringido para los efectivos policiales que brindaban custodia por solicitud de la propia empresa.
En el marco de las investigaciones, la Policía Nacional trasladó en calidad de demorado al jefe de seguridad del complejo, atendiendo las circunstancias que rodean el caso.
Según informó el comisario Wilfrido Maldonado, las investigaciones continúan para identificar y capturar a los responsables del millonario atraco.