
Olimpia continúa sin encontrar el rumbo en el inicio del campeonato. Luego de caer en la fecha inaugural frente a Libertad, el equipo franjeado volvió a tropezar, esta vez ante Nacional por 2-0 en el estadio Arsenio Erico. Con este resultado, el Decano suma dos derrotas en dos presentaciones, un arranque tan negativo como el de su archirrival, Cerro Porteño, mientras que la Academia celebró una victoria construida sobre la contundencia y la experiencia.
Durante los primeros minutos, el encuentro fue parejo y con una posesión dividida. Sin embargo, Olimpia fue el equipo que tomó la iniciativa y generó las aproximaciones más peligrosas sobre el arco rival. A pesar de ese dominio territorial, el conjunto dirigido por Víctor Bernay supo esperar su momento y fue letal cuando tuvo la oportunidad.
A los 26 minutos llegó la apertura del marcador. Josué Colmán aprovechó un despeje defectuoso de la defensa franjeada y, con un remate de gran categoría, colocó el balón lejos del alcance de Gastón Olveira para establecer el 1-0 y desatar el festejo de la parcialidad tricolor.
Antes del descanso, el Decano dispuso de dos ocasiones muy claras para llegar a la igualdad, pero volvió a exhibir uno de sus principales problemas en este comienzo de campeonato: La falta de eficacia en la definición. Las imprecisiones en los metros finales le impidieron transformar su dominio en goles, mientras Nacional se fue al vestuario con una ventaja mínima, pero valiosa.
En la segunda mitad, la Academia modificó su postura y retrasó algunos metros sus líneas para proteger el resultado. Con un equipo compacto y bien ordenado, cedió la posesión a Olimpia, que buscó la reacción con mucho empuje y entrega, aunque con escasa claridad en la elaboración de su juego.
La apuesta del entrenador tricolor terminó siendo determinante. A los 60 minutos ingresaron el experimentado Roque Santa Cruz y Orlando Gaona Lugo. Apenas un minuto después, ambos protagonizaron la jugada que liquidó el compromiso. Gaona Lugo desbordó por la banda derecha y lanzó un centro preciso al corazón del área, donde apareció Santa Cruz para conectar de primera y vencer nuevamente a Olveira.
El delantero de 44 años volvió a demostrar que la jerarquía no tiene fecha de vencimiento. Una vez más castigó a Olimpia, equipo al que ya le ha convertido en numerosas oportunidades a lo largo de su extensa carrera, ratificando su vigencia y transformándose nuevamente en el verdugo del Franjeado.
Nacional administró con inteligencia la ventaja hasta el pitazo final y confirmó un triunfo basado en el orden, la eficacia y el oportunismo. Olimpia, en cambio, profundizó su crisis futbolística, acumuló su segunda derrota consecutiva y deberá reaccionar rápidamente para no comprometer sus aspiraciones desde el inicio del campeonato./ d10.