
Durante los procedimientos fueron desmantelados 22 campamentos utilizados por organizaciones dedicadas al narcotráfico, además de la incautación de 9.620 kilogramos de marihuana prensada, gran parte de ella ocultada en depósitos subterráneos.
Asimismo, las fuerzas intervinientes erradicaron 50 hectáreas de cultivos de cannabis, cuya capacidad de producción se estima en 150.000 kilogramos de marihuana.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, el operativo representa un golpe económico de aproximadamente 4,7 millones de dólares para las organizaciones criminales, mientras que el lucro cesante supera los 23 millones de dólares en el mercado ilícito brasileño.
La operación es ejecutada por las Fuerzas Especiales y Agentes Especiales Antidrogas de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), con apoyo del Comando de Operaciones de Defensa Interna–Fuerza de Tarea Conjunta (CODI-FTC), helicópteros de la Fuerza Aérea Paraguaya y efectivos de la Policía Federal del Brasil, bajo la coordinación del Ministerio Público de Paraguay, representado en esta fase por la agente fiscal Rosana Coronel.
Las autoridades informaron que la Operación Nueva Alianza 56 continuará en los próximos días con nuevas incursiones en zonas de producción de marihuana, con el objetivo de seguir debilitando las estructuras del crimen organizado transnacional que operan en la frontera entre Paraguay y Brasil.