
La investigación tomó relevancia tras el hallazgo, durante la mañana de este martes, del cuerpo sin vida de Marcelo Ruan Lázaro Ortiz, quien había sido secuestrado el lunes por un grupo comando de una vivienda en Pedro Juan Caballero (PJC). El cadáver fue encontrado en las inmediaciones de la línea internacional, del lado paraguayo.
Dos hombres fueron asesinados a tiros en Jardim Universitário
Entre los hechos investigados figura un doble homicidio ocurrido el 24 de junio de 2026, en el barrio Jardim Universitário, en Ponta Porã. En aquella ocasión, dos hombres fueron asesinados a balazos dentro de un automóvil Volkswagen Parati de color verde.
Las víctimas fueron identificadas como Bruno de Lima Almeida y Fagner Junior Companhini, este último menor de edad.
De acuerdo con los antecedentes de la investigación, el ataque habría tenido como objetivo a Caio Nicolas Alves Rocha. Sin embargo, Companhini habría sido alcanzado por error, mientras que Caio logró escapar del atentado.
Según los datos divulgados por la Policía Civil, Bruno de Lima Almeida y Caio Nicolas Alves Rocha habrían tenido vínculos con otros homicidios cometidos en Ponta Porã.
En ese contexto, Marcelo Ruan Lázaro Ortiz era señalado como presunto mandante de distintos crímenes registrados en la región fronteriza. Una de las hipótesis de los investigadores apunta a que habría ordenado eliminar a personas que podrían aportar información sobre los hechos investigados.
De acuerdo con esa línea investigativa, Bruno habría sido asesinado por orden de Marcelo, mientras que Caio sobrevivió al ataque ocurrido el 24 de junio.
Las autoridades deberán determinar el alcance de las presuntas conexiones entre los involucrados y establecer si los asesinatos responden a una estrategia destinada a silenciar a posibles testigos o personas con conocimiento de actividades criminales.
Tanto Marcelo Ruan Lázaro Ortiz como Caio Nicolas Alves Rocha se encontraban prófugos de la Justicia brasileña, según los antecedentes del caso.
El lunes, Marcelo fue llevado por un grupo comando de una vivienda en Pedro Juan Caballero. Horas después, durante la mañana del martes, su cuerpo fue encontrado en territorio paraguayo, cerca de la línea internacional.
El caso generó nuevas interrogantes en torno a la violencia criminal en la zona fronteriza y a las posibles conexiones entre los distintos homicidios registrados en ambos lados de la frontera.
La Policía Civil brasileña mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer los crímenes, reconstruir las circunstancias de cada hecho e identificar las responsabilidades individuales de los presuntos involucrados.
La posible existencia de una “quema de archivos” constituye una de las hipótesis que deberán ser corroboradas mediante las diligencias investigativas.