
La investigación se inició tras la denuncia de una joven paraguaya de 23 años, quien manifestó que se encontraba retenida contra su voluntad y obligada a ejercer la prostitución. Según el reporte, las víctimas permanecían encerradas bajo llave.
A partir de la información proporcionada por la Policía Nacional de Paraguay, se coordinó un operativo con la Fuerza Integrada de Combate al Crimen Organizado (FICCO) y la Policía Militar de Brasil, logrando el rescate de las mujeres y la detención de una compatriota que administraba el establecimiento.
De acuerdo con los agentes especializados en la lucha contra la trata de personas, la detenida también sería la encargada de reclutar mujeres en Alto Paraná y otras zonas del país mediante engaños, para luego trasladarlas a Brasil con fines de explotación sexual.
Las autoridades señalaron además que la responsable cambiaba constantemente a las víctimas de lugar para dificultar las investigaciones. El prostíbulo donde operaba era conocido como "Casa das Paraguaias".
La joven que denunció el caso quedó bajo la asistencia de los servicios sociales brasileños, mientras continúan las investigaciones para identificar a otras posibles víctimas y determinar el alcance de la red de trata de personas.