
De acuerdo con familiares, mientras era auxiliado por un sobrino, Morel Cabrera habría señalado a su propia hija, Lucía Morel Alves, como la presunta responsable de ordenar el ataque. Según el relato de los allegados, el hombre habría manifestado: “Le pedí a mi hija que me entregue el vehículo y me mandó un sicario”.
La versión apunta a un posible conflicto familiar relacionado con bienes y la administración de empresas. Allegados al empresario sostienen que Lucía Morel Alves, quien estaría a cargo de la firma y del Lavadero Conesul, habría ejercido presión para que su padre transfiriera determinados bienes o empresas a su nombre.
El caso también guarda relación, según familiares, con un hecho ocurrido anteriormente, cuando la empresa Pax Conesul y el Lavadero Conesul, pertenecientes al mismo grupo empresarial, habrían sido blanco de disparos.
En ese contexto, los familiares manejan como una de las hipótesis que el ataque anterior también pudo haber estado relacionado con el conflicto por la transferencia de los bienes. Sin embargo, esta versión tampoco cuenta hasta el momento con confirmación oficial.
La Policía y el Ministerio Público deberán determinar las circunstancias del ataque, identificar al o los responsables y establecer si existe alguna relación entre los hechos mencionados.
Hasta el momento, no existe confirmación oficial sobre la participación de Lucía Morel Alves en el atentado ni en el anterior ataque. Las acusaciones formuladas por familiares forman parte de las hipótesis que deberán ser investigadas y corroboradas por las autoridades.