
El procedimiento fue ejecutado por efectivos del Departamento Contra el Tráfico de Armas, luego de recibir información de inteligencia sobre un supuesto traslado de armas de fuego en un camión con doble fondo o "buraco".
A partir de esa alerta, los agentes iniciaron un seguimiento al transporte desde la zona de Monte Lindo y lo mantuvieron bajo vigilancia durante aproximadamente dos horas y media.
Finalmente, el vehículo fue interceptado unos 400 metros antes de llegar al puente Remanso, en Villa Hayes. El camión, que provenía de la zona de Filadelfia y aparentemente circulaba vacío, escondía en un compartimiento oculto unos 450 paquetes de clorhidrato de cocaína tipo crack, con un peso aproximado de un kilo cada uno.
El comisario Juan Monges, jefe del Departamento Contra el Tráfico de Armas, explicó que del volumen total decomisado podrían obtenerse cerca de 2.700.000 dosis destinadas al microtráfico.
Aunque la investigación se inició ante la sospecha del traslado de armamento, durante la inspección del vehículo no fueron halladas armas de fuego.
Los ocupantes del camión fueron identificados como Jonathan Nicolás Villalba y Jorge Antonio Villalba, hermanos de 31 y 34 años, respectivamente, ambos paraguayos, oriundos de Pedro Juan Caballero y sin antecedentes penales.
Según declararon ante los intervinientes, habían transportado una carga de cemento hasta el Chaco y desconocían que el camión llevaba droga oculta.
La Policía también informó que el vehículo está registrado a nombre de una mujer particular, cuya identidad no fue divulgada, y no pertenece a ninguna empresa de transporte.
Los dos detenidos quedaron a disposición de la agente fiscal de la Unidad Especializada de Lucha contra el Narcotráfico de Villa Hayes, Norma Paredes.
Si bien los ocupantes manifestaron que procedían de Filadelfia y los investigadores no descartan que la droga haya ingresado previamente desde Bolivia, la principal hipótesis apunta a que el cargamento tenía como destino Ciudad del Este o Pedro Juan Caballero, teniendo en cuenta el recorrido realizado y que el camión no desvió hacia la zona de Pozo Colorado.
La Policía Nacional y el Ministerio Público continúan con las investigaciones para determinar quiénes son los responsables del cargamento, establecer la verdadera propiedad del vehículo y verificar si existieron otros automóviles involucrados en la logística del transporte de la droga.